jueves, 11 de septiembre de 2008

Buenos Aires primeras impresiones



Crónica de mis primeros días en Buenos Aires:
Ya recuperé mi balija y pude sobrevivir al frío comprándome un solo sweter, más el que me dejó prestado Luciana. Iba acumulando capas de ropa sobre mi misma hasta parecer una cebolla, o hasta dejar de sentir frío.
La ciudad me parece a veces terrible, como un monstruo de hormigón, no muy acogedor, ruidoso, estresante, caótico.
Pero este monstruo también acoge multitud de oportunidades para los pequeños piojos que vivimos en él, o almenos para los más afortunados. Y tiene, como no, sus rinconcitos maravillosos, muchos aún sin descubrir pero algunos donde ya he puesto el ojo y la lente de la cámara.
La riqueza de esta ciudad són sus contrastes.
El centro, aunque sigue estrictamente la parrilla cuadriculada de los mapas, es desordenado y anárquico. Soy incapaz de entender el enmarañado entramado de las más de 700 líneas de autobús que recorren la ciudad en ambos sentidos. El subte parece la opción más fácil.
Los peatones no tienen ninguna prioridad, y las aceras son estrechas y ocupadas por miles de puestos de venta de diarios, kioskos y vendedores ambulantes de las cosas más inverosímiles.
















Pero las avenidas locamente transitadas, como Santa Fe o el Libertador, te sorprenden a veces con pequeños oasis de tranquilidad, plazas abiertas, luz filtrándose entre gigantes. Éste es el caso de la pequeña calle donde está mi futuro apartamento. Un refugio del mundanal ruido entre la horrible avenida Rivadavia y la calle del general Carabobo (quisiera ver la cara de este general, no se porqué).

Los barrios ricos y tradicionalmente aristócratas se rodean de villas donde los cartoneros y la otra gente que la sociedad rechazó hacen su vida como pueden. Los niños de las villas suben al tren y al subte y reparten besos, apretones de manos y algun papelito con una frase cariñosa a cambio de alguna moneda o de una sonrisa que les dé calor, al menos.

La ciudad hierve de actividad. Conciertos alternativos y clandestinos, arte en las paredes, pintadas revolucionarias.
Me atrapó la Avenida Corrientes, en el corazón de la Buenos Aires de los grandes edificios. La calle de los mil teatros, que no duerme nunca y que finaliza con el Obelisco insignia de la ciudad. Me sedujo también la magia de Recoleta, que más adelante describiré con toda suerte de detalles, porque realmente vale la pena.

De momento os dejo con estas Impresiones en forma de fotografia. Que las disfrutéis.




























































































































































Dia 0, arribada a Buenos Aires

Amb una miqueta de retrás faré un resum del que va ser l'arribada al continent sudamericà:
El viaje empezó ya un poco accidentado, pues me marché echa pañuelos no sólo por el drama de la despedida, sinó por el resfriado ejemplar que llevaba puesto.
Por culpa de Spanair perdí la conexión en Madrid con Buenos Aires y acabé volando dos horas más tarde con AirEuropa.


El El vuelo no fué tan pesado. Los asientos disponen de mantitas y almohadas y de televisores personalizados. Miré dos películas y un documental sobre Egipto. Me dieron una cena horrible y desayuno pasable.
Llegué a Buenos Aires a las 10 de la mañana hora local, y con 1º centígrado de temperatura.
Me perdieron la maleta con tan mala suerte que mi ropa de invierno estaba allí y no me atrevía a salir del aeropuerto.
Para paliar el disgusto y el desconcierto decidí premiarme con este desayuno, que me cobraron a precio europeo, y eso fué lo que me animó a salir del aeropuerto y enfrentarme a la gran ciudad.
Me dijo la couchsurfer que me iba alojar que tomara el bus numero 86. En la parada un chico me vió tan desconcertada que se ofreció a ayudarme. Pronto me di cuenta que probablemente no habría llegado a mi destino sin su ayuda.
Me recibió en el barrio de Villa del Parque Luciana, una chica encantadora, que me ofreció una camita confortable y una noche de fiesta.
A partir de ahora empieza el caos de buscar apartamento, intentar recuperar mi maleta, comprar ropa de invierno si no quiero morir de frio, arreglar mi documentación e ir a la universidad, todo eso sobreviviendo a la nostalgia terrible que me invade y al resfriado que me obstruye.


Seguiré publicando noticias.

martes, 9 de septiembre de 2008

últimes hores


Algú vol un gatet? N'hi ha 4 esperant una família a Miralcamp.
Jo en tinc apadrinat un des d'Argentina.

domingo, 31 de agosto de 2008

Aquelarre

Bruixes i dimonis, foc i festa a Cervera.

L'aquelarre és la festa que em despedeix. Aquest any no hi haurà fira de Tàrrega, ni festa major de Borges ni Santa Tecla.

Veurem que dóna de sí Buenos Aires.















































































































































miércoles, 20 de agosto de 2008

trabubulandia


"Los trabubus son los gnomos de colores
Que tienen sus derechos
Siempre están de vacaciones...
Los trabubus son rojo, blanco, verde, negro, azul, gris y amarillo! Son los trabubus…y vienen de trabubulandia. "
A la waikiki hi ha trabubus. No són follets vestits amb corbata i pantaló com a la cançó. Són homes i dones despullats, i són de color groc.
Aquests trabubus també buiden mobles bar i neveres, els agrada la festa i alguns potser també fumen plastilina...
Si voleu veure trabubus aneu a la Waikiki. Es camuflen entre les parets de sofre que envolten aquest petit paradís, amenaçat per un projecte urbanístic.
Quan es pon el sol, la Waikiki canvia de color, i passa per tota la gamma de longituds d'ona de l'espectre; blau, lila, magenta, morat.
El bosc que corona la Waikiki fa aquella olor de resina de pi que tant m'agrada, les cigales canten i sota, a les roques, les onades arrosseguen les rastes d'algues del Déu Neptú.














































































































































Quan vaig a la Waikiki sempre penso en aquesta cançó. I me'n recordo de l'Anna quan cantava "soy un trabubu y me lo paso de puta madre" tota embadurnada de fang groc. Va per tu guapa!







Los trabubus. Los Delinqüentes.