viernes, 17 de octubre de 2008

cementerio de recoleta

Este es el lugar de reposo de personalidades como Evita Perón, o miembros de la más alta aristocracia porteña. Un laberinto de pasillos entre mausoleos y capillas con ángeles de expresión triste y tumbas rubricadas con cúpulas de inspiración gótica o neoclásica.
Cada mausoleo familiar tiene su capillita donde rezar para su descanso eterno y las criptas siguen abiertas algunas, o con los cristales rotos fruto del paso del tiempo y el descuido, por donde entran y salen los gatos a su antojo y por donde se ven los ataúdes cubiertos de telarañas y moho.



























Avalanchas de turistas lo visitan cada dia, aunque entre los numerosos pasillitos se puede uno sentar y encontrar un poco de tranquilidad.
En este lugar se puede ver como algunas personas persiguen la ostentosidad hasta sus últimos dias, incluso más aún en ese momento. Me pregunto porqué damos tanta importancia a la muerte, no es un trámito más de la vida
No se puede negar, sin embargo, la singular belleza del lugar.
















































jueves, 16 de octubre de 2008

mejor en compañia

Después de casi 2 años...
Dinamarca, España, Buenos Aires.
Y en 2 meses Brasil.
Una buena amistad no entiende de fronteras.































































jueves, 9 de octubre de 2008

La Boca


Tango, fútbol y latas de pintura. Se podría resumir así el barrio de la Boca, pero realmente sus paredes de colores tienen mucho que contar.De cuando los immigrantes, mayoritariamente italianos y mayoritariamente marineros, llegaron a través del río hasta allí.
Ellos construyeron las casitas improvisadas de madera y chapa acanalada y las pintaron de colores vivos con los barnices marinos que empezaron a traficarse entonces. Como todo lo pintoresco, bello y original, el barrio acabó convirtiéndose en una atracción turística y eso le ha robado parte de su encanto ... en fin, ya se sabe que esto pasa.
El colectivo nos dejó delante del histórico estadio del Boca Juniors, donde jugó Maradona. Los turistas gringos compraban como locos camisetas y otro merchandising del equipo mientras sus esposas se sacaban fotos con una llama o con un apuesto bailarín de tango. El hermoso y soleado día que hizo el sábado dio aun más colorido a las casitas de chapa, con sus carteles fileteados, pero provocaba a su vez que el Riachuelo terriblemente apestoso del barrio soltara más vapores, inundando las calles con su hedor. Cuando nuestra nariz se acostumbró al olor, nos comimos un choripán acompañado de cerveza en un kioskito de la zona. Y así pasó la tarde de sábado, hasta que tomamos de nuevo el colectivo, rumbo a otro lugar donde todavía diera el sol.


























































































































martes, 7 de octubre de 2008

Jardines y flores en Buenos Aires

Los árboles ya han florecido, el cielo se llena de bolitas blancas de los plataneros y de los tilos, el cielo es más azul y el sol más cálido.
Un fin de semana soleado y floreado que anima a visitar los jardines de la ciudad para ver estallar en ellos el colorido de la primavera.
Irupé propuso la ruta: barrio de la boca, jardín japonés y un domingo de jardín botánico. Pa gustos colores, y qué colores!
El cuidadoso orden en que estaban plantadas las flores y colocados los riachuelos en el jardín japonés impresionaba. Sus puentecitos rojos, sus fuentecitas, y exhibiciones de katana y shiatsu... en fin, la impecabilidad de todo el jardín en general era espectacular.

El jardín botánico, en cambio, es un tanto más desordenado, o ordenado siguiendo criterios científicos más que estéticos al menos. El botánico se encuentra al lado de la parada de subte de plaza Italia, y esta lleno de gatos de todas las razas imaginables. Los gatos pacen tranquilamente por el jardín, y muchos se dejan acariciar aunque un cartelinto en la entrada recomienda no hacerlo. Siempre hay gente en el jardín, sentados en el suelo o en los bancos, estudiando, tocando la guitarra, tomando mate... pero uno siempre puede encontrar un huequito solitario, si le apetece, al lado de los invernaderos, para leer con el sol en la cara o para fumar, dejando que el tiempo pase.